Lerdo, 08 de enero de 2026.- El Contralor Municipal, Alonzo Villalobos de la Cruz, informó que, por instrucciones de la Presidenta Municipal, Susy Carolina Torrecillas Salazar, y como resultado de las capacitaciones constantes y las reuniones sostenidas con las corporaciones que concentran el mayor número de señalamientos, se logró una disminución aproximada del 40 por ciento en el número de quejas ciudadanas en comparación con el año pasado.
Aclaró que no todas las manifestaciones presentadas por la ciudadanía constituyen faltas administrativas, ya que muchas corresponden únicamente a inconformidades o situaciones particulares.
Durante la temporada vacacional de diciembre, Villalobos de la Cruz señaló que se registraron alrededor de 30 quejas, principalmente relacionadas con temas de tránsito y estacionamiento en zonas de alta afluencia. Sin embargo, únicamente cinco de estas fueron consideradas como faltas administrativas formales y se les dio el trámite correspondiente, sobre todo en áreas de Policía y Tránsito.
El Contralor Municipal destacó que la dependencia se mantiene atenta en puntos estratégicos como las cajas de cobro del impuesto predial, con el objetivo de que la ciudadanía se sienta atendida y respaldada. Asimismo, recordó que se cuenta con un número de atención para quejas y sugerencias, a través del cual el personal de la Contraloría atiende de manera inmediata.
Respecto al tema de extorsión o abuso de autoridad, subrayó que existe la instrucción directa de la Presidenta Municipal de que este tipo de conductas están totalmente prohibidas, por lo que cualquier denuncia es atendida en tiempo real para su aclaración y seguimiento inmediato.
Finalmente, Villalobos de la Cruz explicó que, como parte de la estrategia impulsada por la Presidenta Municipal, actualmente se cuenta con 17 supervisores de control interno distribuidos en diversas direcciones municipales, quienes ya presentan avances en temas como inventarios, control de asistencia y permanencia laboral. Añadió que se prevé la incorporación de aproximadamente 10 supervisores más, principalmente en las direcciones con mayor carga operativa, a fin de fortalecer los controles internos y prevenir observaciones por parte de los órganos fiscalizadores.