¡Ufff al fin!
Periódico 4o. Poder
Sí, ya sabemos que
no hay fecha que no se cumpla y ayer terminó la peor administración en la
historia de Gómez Palacio.
Se significó no
sólo por la ineficiencia y mala conducción, la alcaldesa Marina Vitela
Rodríguez se rodeó de gente ignorante para la administración, de familiares
ávidos de riqueza fácil y rápida y de funcionarios reprobados en funciones
previas en el municipio de Durango e inmorales como el oficial mayor y la
directora de Comunicación Social cuya reputación queda destruida por
maquinaciones financieras que representan un quebranto para las arcas
municipales y provecho económico de algunos que habrá que identificar y
castigar.
Por otra parte,
ahora las esperanzas de los gomezpalatinos se centran en la administración que
hoy comienza bajo el mando de la señora Leticia Herrera Ale quien por tercera
ocasión está con esa responsabilidad.
Ahora veremos
quiénes serán sus colaboradores; si echará mano de personas que como ella ya
desempeñaron cargos públicos y con experiencia o jóvenes que inyecten nuevos
bríos a su gobierno.
El trago amargo ha
pasado.
La “nueva historia”
ofrecida fue la peor porque como legado deja adeudos millonarios, una ciudad
destrozada, baches por doquier, corrupción en servidores públicos como agentes
de vialidad y policías, inspectores de Obras y Servicios Públicos y también,
claro, en los más cercanos colaboradores de la alcaldesa quien fue denunciada
públicamente y ante las autoridades por ser -hasta hace poco y de manera
clandestina- una casateniente, dueña de 25 propiedades y otros bienes logrados
aparentemente con actividades ilegales.
Como se afirma en las primeras líneas de este
comentario: “no hay fecha que no se cumpla…” “…ni deuda que no se pague” lo
sentencia el dicho y por más que se crean impunes y por más que hagan gala de
cinismo esperemos que así sea, que se siente un precedente radical y rotundo y
que la función pública y el presupuesto de Gómez Palacio no vuelva a ser botín de
nadie.
