Bloqueos Mexicanos
Miguel Ayax González Hubbard
Periódico 4º. Poder
¿Se imagina
usted, estimado lector, salir a muy temprana hora para ir a cumplir un
compromiso y no llegar a tiempo por un bloqueo que dura más de diez horas?Diez
interminables horas en donde no puede seguir su camino pero tampoco regresar
por el congestionamiento de vehículos, ni probar alimento alguno; es más, ni
siquiera ir al baño por muy urgente que sea.
Esto es lo que
sucedió el viernes pasado en el Estado de Hidalgo donde todavía -y mal por
cierto- gobierna Omar Fayad que dejará la “responsabilidad” en manos de un
morenista.
Allí, en la
carretera México-Pachuca en el tramo que va de Tizayuca a Indios Verdes en la
Ciudad de México, un grupo de choferes cerró la carretera para exigir -con toda
justicia- que el gobierno haga algo para que los criminales extorsionadores
dejen de estar asesinando a choferes quienes no pagan el “permiso” para
trabajar o porque los concesionarios no acceden al chantaje de entregar la
cuota para no ser molestados o agredidos.
Diez o más horas
que las autoridades no atendieron el problema; intervino sí la Guardia Nacional
pero no para liberar el camino, dialogar con los trabajadores del volante y
conminarlos a deponer su actitud que afecta a miles de inocentes, sino para
tratar de mandar por otras arterias a los cientos de conductores que iban
agolpándose el final de la cola vehicular.
Parece que la
política de “abrazos no balazos” ha sido adoptada por algunos gobiernos como
este de Hidalgo para soslayar el auxilio a quienes quedan varados sin deberla
ni temerla.
