Pos no, no me
gustan como candidatos
Periódico 4º. Poder
Poco les importará a ellos, sus partidarios y a los que sin ningún beneficio político o económico les caen bien y manifiestan su respaldo y simpatía por la 4T, incluso a usted que ve estas líneas pero a mi, no me gustan los candidatos de Morena.
Sé que el secretario de Gobernación
llegó para terminar pronto y lo mejor posible los proyectos de su paisano el
presidente López Obrador, tanto las obras del tren, las refinerías, las áreas
industriales y todo lo demás que debe estar listo antes de la terminación del
sexenio que AMLO dice una y otra vez que será el fin de su carrera política.
También que Marcelo Ebrard ha hecho -hasta donde hemos visto- un buen papel al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores; porque sigue a pie juntillas las indicaciones de su jefe en cuanto a política exterior; se habla de tú con presidentes de otras naciones y aunque quienes lo tienen cerca le recomiendan “baños de pueblo” porque según ellos los consulados tratan mal a los México-americanos, al final, saca buenas calificaciones en diplomacia y resultados.
Claudia Sheinbaum quien parece ser la consentida del presidente es la peor evaluada en cuanto a resultados; perdió la mitad de la ciudad de México en las últimas elecciones y ha tenido mil y un problemas pero en cambio, en seguridad, ha tenido una tarea ardua y muy redituable acabando con los centenares de centros de narcomenudeo que había por todos los rumbos de la gran urbe.
Todos van bien, pero si como funcionarios, servidores públicos y políticos están bien, como oradores… no dan una.
Gritan, dan manotazos, se acaloran y aunque saben qué decir, a veces no hallan como hacerlo.
Me disgusta verlos casi fuera de sí, tratando de convencer, hablando de unidad y dando un pobre espectáculo.
No quisiera que hablaran como Peña Nieto pero si conocieran o hubieran oído hablar a tantos buenos oradores de Gómez Palacio y los imitaran, otro gallo les cantara.
También que Marcelo Ebrard ha hecho -hasta donde hemos visto- un buen papel al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores; porque sigue a pie juntillas las indicaciones de su jefe en cuanto a política exterior; se habla de tú con presidentes de otras naciones y aunque quienes lo tienen cerca le recomiendan “baños de pueblo” porque según ellos los consulados tratan mal a los México-americanos, al final, saca buenas calificaciones en diplomacia y resultados.
Claudia Sheinbaum quien parece ser la consentida del presidente es la peor evaluada en cuanto a resultados; perdió la mitad de la ciudad de México en las últimas elecciones y ha tenido mil y un problemas pero en cambio, en seguridad, ha tenido una tarea ardua y muy redituable acabando con los centenares de centros de narcomenudeo que había por todos los rumbos de la gran urbe.
Todos van bien, pero si como funcionarios, servidores públicos y políticos están bien, como oradores… no dan una.
Gritan, dan manotazos, se acaloran y aunque saben qué decir, a veces no hallan como hacerlo.
Me disgusta verlos casi fuera de sí, tratando de convencer, hablando de unidad y dando un pobre espectáculo.
No quisiera que hablaran como Peña Nieto pero si conocieran o hubieran oído hablar a tantos buenos oradores de Gómez Palacio y los imitaran, otro gallo les cantara.
