El futuro
político de los partidos
Periódico 4º. Poder
El futuro político
de los partidos
Por más que se diga
indispensable, por más que sea necesaria, la alianza entre PRI, PAN y PRD, está
condenada a morir.
El triunfo
electoral en Durango es efímero porque ahora sí, priistas, panistas, los pocos
perredistas que quedan y los muchos ciudadanos no militantes unieron fuerza -y
votos- para evitar que Marina Vitela llegara a la gubernatura y para frustrar
también sus deseos de imponer a la que era una desconocida en la alcaldía de
Gómez Palacio.
Sin embargo, esta
alianza no durará por varios motivos entre los que se pueden señalar que en La
Laguna de durango el PRI arrasó en números por sobre Acción Nacional y PRD.
También ganó la
alianza porque fueron bien conocidos los actos de corrupción de Vitela y su
grupo donde además está involucrada su familia.
Los panistas fueron
obligados a aceptar a Esteban Villegas por circunstancias hasta hoy
desconocidas pero que muchos sospechan tienen que ver con el alto índice de
endeudamiento del gobierno estatal que lo mismo debe a proveedores que a
municipios porque no les ha entregado las participaciones federales.
A excepción de unos
cuántos (como Benítez Ojeda -ex presidente del Comité Estatal- que negó su
apoyo a Villegas Villarreal), la mayoría de los priistas son más afines a
Morena que al intransigente dogmatismo de la derecha.
Éstos por su parte
se atienen más a la ideología y son menos convencidos de pactar con quienes no
comulgan con sus ideas.
El PRD no cuenta, está a punto de
desaparecer y lo mismo que los priistas de izquierda preferirán engrosar las
filas de Morena que continuar en esos partidos que tienen más que comprometido
su futuro por culpa de los dirigentes y sus cúpulas.
