Dirán que no…pero
sí
Periódico 4º. Poder
Ya se dijo que no habrá cacería de brujas; que es tiempo de unidad y conciliación; que en la política no hay enemigos sino adversarios; y para dar muestra de ello, los gobernadores de Durango, entrante y saliente; es decir, electo y en funciones, posan muy sonrientes y estrechándose las manos para las cámaras; olvidan desencuentros y acusaciones, antipatías y rencores… porque les conviene y para no seguir creando confrontaciones ni animadversión.
En el caso de Gómez Palacio la cuestión es distinta; si se quiere hacer
un gobierno bueno y convincente tendrán las autoridades que clarificar bien y
con precisión si la administración que termina, por muy de Morena que sea, cometió
o no robo, desvío de recursos, tráfico de influencias, triangulación de fondos
económicos y prevaricación.
El gobierno federal que debía castigar a Marina Vitela por su pésimo
desempeño como alcaldesa y peor como candidata, podrá otorgarle un cargo de
consolación pero eso no debe ser excusa para que no se cumpla con la ciudadanía
que la sabe corrupta y la cree ladrona.
Si cometió delitos… que los pague y cumpla con Gómez Palacio y Durango.
