Sin título

 

Telmex GP una pesadilla

Miguel Ayax González Hubbard

Periódico 4º. Poder

Ir a las oficinas de Telmex en Gómez Palacio es darse cuenta de muchas cosas irregulares que nadie debía tolerar y mucho menos padecer.

En la puerta está una mujer que actúa peor que el peor de los guaruras; es dueña de la entrada y nadie, ni por equivocación, puede dar un paso en su territorio si ella no lo permite.

Su misión: tomar la temperatura y vaciar en las manos de cada visitante un gel pegajoso e irritante y a quien no lo acepta por cuestiones de salud, simplemente le niega la entrada.

Lo que casi todos los días dice López Obrador de que “nada por la fuerza, todo por el convencimiento”, aquí no opera.

      Adentro, el personal, principalmente mujeres, hacen de todo menos atender a quienes van a reclamar -con toda justicia- cargos indebidos, muchas veces supuestas compras en Telcel, empresa también de Carlos Slim, súper millonario enriquecido con el sudor del pueblo y excelente malabarista político que lo mismo está con los odiados “fifis” que con el gobierno de izquierda.

         Los clientes, los sufridos clientes tienen que esperar turno en la banqueta y no importa si hace frío, calor o llueve, quien tiene necesidad sufre la humillación mientras adentro hay espacio suficiente, aire acondicionado, sillas, calma y tranquilidad.

        Los empleados cómodos y prepotentes defienden su ínsula como el avaro sus riquezas y al parecer, no hay allí nadie con criterio suficiente para dejar entrar a personas enfermas o de la tercera edad que no pueden estar de pie durante mucho tiempo.

     Ese lugar es un reducto de una burocracia que se siente todopoderosa pero que no tardará en desaparecer por abusiva y estorbosa.

        Para colmo de males allí nadie resuelve nada; todo lo que hacen es pedirle al usuario se comunique a un número telefónico central de la ciudad de México de uno de los dos teléfonos que para eso tienen en la sucursal y que por lo regular están ocupados por los inconformes que hacen fila para exigir la aclaración necesaria.

       Si el afectado lleva prisa y hace la llamada desde un teléfono particular, hay que soportar la letanía que va desde “si quiere conocer nuestra política de privacidad…” hasta un directorio vericueteado en donde ningún humano te atiende y lo único que logras es que te “comuniquen” a un chat donde vuelves a hacer el viacrucis.

Sin Bozal

.-INFORMACION PERIODISTICA LA PALABRA; es la mayor virtud y riqueza de un hombre, el que no la tienen ni cumple, esta hueco

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