Lo que no verán
mis ojos
Periódico 4º. Poder
Cómo me gustaría que en el congreso los legisladores votaran a conciencia y no por consigna; que por una vez un panista, priista o perredista reconociera algo bueno del gobierno en funciones, siquiera su lucha contra la corrupción sus esfuerzos por poner primero a los pobres que a los intereses de grupo; pero también que los militantes, dirigentes y funcionarios de Morena reconocieran siquiera una vez los alcances y logros de los regímenes pasados y no sólo les vieran hechos reprobables; que algún alcalde, de cualquier partido, reconociera no estar capacitado para administrar y menos conducir un municipio y en base a ello, solicitar licencia para separarse del cargo; ver “al compañero” Fernández Noroña, tan bueno para el debate y la cátedra en el Congreso sostenerse al calificar de “panfletario” el escrito de López Obrador a la comunidad europea y no recular y desdecirse como el Chavo; ver las calles de La Laguna limpias de basura, vendedores ambulantes, taxistas usando permanentemente el claxon y la ciudad en silencio, sin ruidos innecesarios y escandalosos usando altoparlantes afuera de los negocios; saber que en los ayuntamientos locales hay personas serias, capacitadas y responsables y no hombres que actúan como mujeres; es decir con cobardía para defender lo justo y mujeres que se convierten en energúmenos, fuera de sí, que insultan y por su exaltación pierden compostura y dignidad; saber que los simpatizantes y colaboradores de los funcionarios públicos lo son por convicción y no por mero interés pecunario; que desde el Congreso de la Unión se legisle para que ningún gobierno estatal pueda contraer deudas que excedan su sexenio y que a los proveedores se les liquiden productos y servicios en un plazo máximo de 30 días; que la educación privada tuviera mayor motivación social y deje de ser un mero negocio; que en las instituciones de salud pública hubiera rapidez y efectividad y los análisis, radiografías, cirugías, etcétera fueran a corto y no a muy largo plazo, porque a veces entre consulta y remedio… el paciente se muere; que ahora las gasolinas Magna y Premium, volvieran a los precios de sus abuelas Pemexol y Mexolina; que en aras de salirse con la suya, Marina Vitela, la candidata al gobierno de Durango ordenara el pago que -sinvergüenzamente- dejó de hacer a 4o. Poder por publicidad ordenada y ya publicada y se condujera con dignidad, honor, respeto, integridad…
Y como nada de eso verán mis ojos, quisiera que Santa
Claus fuera verdad y librara a los padres de gastos y la disyuntiva de decirles
a los hijos si de verdad existe o no y para los que siguen creyendo, que
también crean que los advenedizos, incapaces y corruptos de Morena ganarán en
Durango.
