Votar por la
democracia
Marcelo Torres
Cofiño
Lo sucedido en días recientes en los Estados Unidos
es, como lo han anotado distintos analistas y expertos en política, una
advertencia sobre lo que nos puede llegar a pasar a los mexicanos si
continuamos permitiendo que un solo individuo dicte a su antojo los destinos
del país.
Para fortuna de los estadunidenses su democracia
cuenta con un marco institucional robusto y un estado de derecho firme que
impide que los delirios de grandeza y la locura de su Presidente los arrastre
hacia el abismo.
Para nuestra desgracia nosotros no estamos en
condiciones similares. A los mexicanos nos ha costado mucho trabajo la creación
de instituciones sólidas y la formación de pesos y contrapesos que equilibren
el poder
Hay que reconocer que los avances que se dieron en
el pasado fueron insuficientes, pero incluso así, son mejores que lo que
pretende hacer López Obrador al constituirse en el principio y el fin de toda
posibilidad política del país. Incluso si el Presidente fuera alguien capaz y
honesto eso sería indeseable; peor todavía cuando ha dado muestras de su absoluta
incapacidad para gobernar
Aún si usted cree que me equivoco y que, a pesar de
que las cifras dicen todo lo contrario, López Obrador es el mejor Presidente
que ha tenido el país; incluso así debería reconocer el peligro de que México
se convierta en la nación de un solo individuo.
Ya lo vivimos con claridad cuando ha utilizado su
poder para exonerar, sin tener ninguna facultad legal para hacerlo, a su
hermano y a otros corruptos de su Gobierno.
Es por eso por lo que las elecciones que tendremos
a mediados de este año son tan importantes. Cada cargo público que quede en
manos de un candidato de Morena será utilizado para satisfacer los caprichos
del Presidente. Todas las evidencias demuestran que él no permite que nadie
gobierne y que se tomen decisiones con autonomía. Para López Obrador el único
individuo que realmente vale la pena es él mismo y nadie más.
Las pretensiones dictatoriales de Andrés Manuel deben ser frenadas, ahora que todavía se puede, en las urnas; de lo contrario todos pagaremos las consecuencias. No podemos tapar el sol con un dedo y decir que en México las cosas iban bien antes de la llegada de López Obrador al poder.
Por supuesto que no. Pero se están poniendo
bastante peor y al que no quiera reconocerlo le hago la respetuosa invitación a
que, con la mayor objetividad que le sea posible, revise las cifras de la
violencia; la economía y la pobreza. ¿Por ese México votó?
López Obrador es, por supuesto, un líder
carismático al igual que lo es Trump en los Estados Unidos. Pero eso no
significa ni que sepan gobernar ni que busquen el bienestar real de sus
ciudadanos.
Allá la mayoría se dio cuenta a tiempo y alejó al
Mandatario norteamericano del poder. Aquí, el voto que colocaremos en las urnas
el próximo 6 de junio será fundamental para la democracia y la prosperidad de
México.
Si luego de su anunciada intención de terminar con
los órganos autónomos, usted sigue creyendo que AMLO es un demócrata, está en
su derecho. Pero, para todos los que nos damos cuenta de cómo tal medida supone
un intento más para hacerse de todo el poder sin que nada le pueda poner freno,
tenemos que salir a votar por la democracia.
