Obras mal hechas
y un camino escabroso
Periódico 4º. Poder
Desde antes de que tomara posesión del cargo causó
polémica.
Llegó cobijada por Morena, luego de una larga
trayectoria priista lo que hizo que sufriera muchos cuestionamientos de los
militantes de ese partido (el PRI) y de Morena que la acusaron de arribista.
Contra todo pronóstico y sí por el “efecto López
Obrador” llegó a la alcaldía gomezpalatina.
Marina Vitela allí fue doblemente cuestionada
-igual que su “súper síndico”- por el gran número de familiares que metieron a
la nómina municipal.
Ya en funciones, uno de sus primeros actos fue
presentar denuncias contra sus antecesores priistas acusándolos de desvíos de
recursos y, lógicamente, despertando inquina, odios y rencores al grado tal que
ya varias veces ha denunciado la alcaldesa que le fabrican páginas en las redes
sociales no sólo para demeritar su actuación sino para seguir creándole
animadversión popular.
Ello ha hecho que la alcaldesa deje de hacerse
visible; que tenga que justificar cuidadosa y detalladamente cada una de sus
acciones y, por ejemplo, si en Lerdo la última tolvanera derribó veinte árboles
y se avisó de ello, un árbol caído en el Parque Morelos ameritó citar a los
medios de comunicación para que atestiguaran que fue el aire y no otra causa la
responsable.
Tuvieron que ir los titulares de Protección Civil,
Servicios Públicos, Comunicación Social y Ecología y Medio Ambiente que, fácil
es suponer, desatendieron otras funciones.
La presidente municipal no asistió quizás para no
responder cuestionamientos o quizás porque no tuvo ganas.
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| Marina Vitela |
Ahora, para colmo de males, se les colapsa un
colector; echan la culpa a una empresa supuestamente contratada en la pasada
administración y dicen que usarán la fianza de garantía para reparar los daños.
El dueño de la empresa se defiende; se deslinda de
los trabajos porque las nuevas autoridades contrataron otra empresa, informan
que no hay la supuesta garantía y que el colector colapsó por errores del
Sideapa o la empresa contratada por la administración de Vitela.
Incluso afirma presentará una denuncia legal y
demandará al municipio que además de los daños, podría pagar sanciones por la
indebida revocación del contrato y... todo lo que se acumule como daños y
perjuicios, daño moral, etcétera.
Por otra parte resulta curioso que, en la caída del
árbol se haya convocado a los medios (como se informa líneas arriba) y ahora
que los daños sí son de consideración, que hablan del mal manejo en la
operación y muestran ineficiencias e irresponsabilidades por parte del
ayuntamiento, éste guarde un silencio que denota culpa y casi increíble.
Todo ello sin duda, le hace a Marina Vitela una vía
llena de obstáculos obligándola a transitar, como no lo esperaba, por un camino
muy escabroso.

